domingo, 1 de septiembre de 2013

Si vas a intentarlo, ve hasta el final.

Siempre he considerado septiembre como el verdadero comienzo de año. La vuelta a la universidad o al trabajo después de las vacaciones. Momento de retomar la rutina y planear nuevos propósitos y objetivos.

Resetear el sistema e intentar crear nuevos hábitos y huir de las malas costumbres. Necesitemos de esa criba cronológica para dejar atrás la viejo y empezar con fuerza e ilusión lo nuevo.

Estamos a tiempo de empezar a prepararnos para los sueños de invierno. Preparar cuerpo y mente para que estén a la altura de nuestros proyectos. Afilar piolets, encerar esquis y consultar la méteo ya vendrá luego.

De nosotros y de nuestra motivación depende que esta criba sea efectiva o se quede solo en un intento.




Si vas a intentarlo,
ve hasta el final.
De lo contrario no empieces siquiera.

Tal vez suponga perder novias,
esposas, familia, trabajos
y quizás hasta la cabeza.

Tal vez suponga no comer durante
tres o cuatro días,
tal vez suponga helarte
en el banco de un parque.

Tal vez suponga la cárcel, la humillación,
el desdén y el aislamiento.
Tu aislamiento.

Todo lo demás sólo sirve para poner
a prueba tu resistencia,
tus auténticas ganas de hacerlo.

Y lo harás.
A pesar del rechazo y
de las ínfimas probabilidades,
y será mejor que cualquier cosa
que pudieras imaginar.

Si vas a intentarlo,
ve hasta el final.
No existe una sensación igual.
Estarás sólo con los dioses
y las noches arderán en llamas.

Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final.

Y llevarás las riendas de la vida
hasta la risa perfecta,
es por lo único que vale
la pena luchar.

Tirar los dados - Bukowski